Los bebedores de sangre

Bebedores de Sangre - Historias Cortas

Horacio Quiroga Los bebedores de sangre Chiquitos:¿Han puesto ustedes el oído contra el lomo de un gato cuando runru­nea? Háganlo con Tutankamón, el gato del almacenero. Y después de haberlo hecho, tendrán una idea clara del ronquido de un tigre cuando anda al trote por el monte en son de caza. Este ronquido que no … Leer más

El alambre de púa

El Alambre de Púa - Historias Cortas

Horacio Quiroga El alambre de púa Durante quince días el alazán había buscado en vano la senda por donde su compañero se escapaba del potrero. El formidable cerco, de capuera—desmonte que ha rebrotado inextricable—no permitía paso ni aún a la cabeza del caballo. Evidentemente, no era por allí por donde el malacara pasaba. Ahora recorría … Leer más

A la deriva

A La Deriva - Historias Cortas

Horacio Quiroga A la deriva El hombre pisó algo blancuzco, y en seguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse con un juramento vio una yaracacusú que, arrollada sobre sí misma, esperaba otro ataque. El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y … Leer más

Los inmigrantes

Los Inmigrantes - Historias Cortas

Horacio Quiroga Los inmigrantes El hombre y la mujer caminaban desde las cuatro de la mañana. El tiempo, descompuesto en asfixiante calma de tormenta, tornaba aún más pesado el vaho nitroso del estero. La lluvia cayó por fin, y durante una hora la pareja, calada hasta los huesos, avanzó obstinadamente. El agua cesó. El hombre … Leer más

La princesa bizantina

Corona - Historias Cortas

Horacio Quiroga La princesa bizantina Cábeme la honra de contar la historia del caballero franco Brandimarte de Normandía, flor de la nobleza cristiana y vástago de una gloriosa familia. Su larga vida sin mancha, rota al fin, es tema para un alto ejemplo. Llamábanle a menudo Brandel. Hagamos un silencio sobre el galante episodio de … Leer más

El hombre muerto

sombra de hombre tras rejas

Horacio Quiroga El hombre muerto El hombre y su machete acababan de limpiar la quinta calle del bananal. Faltábanles aún dos calles; pero como en éstas abundaban las chircas y malvas silvestres, la tarea que tenían por delante era muy poca cosa. El hombre echó, en consecuencia, una mirada satisfecha a los arbustos rozados y … Leer más